Principe de Viana

Ante la ausencia de antecedentes cercanos, los herederos de la Corona Española dejaron de utilizar los títulos vinculados con el Reino de Navarra y la Corona de Aragón. Tres son las opciones que sirven como punto de partida:- Utilizar la heráldica propia del territorio en cuestión, la ciudad de Viana en el Caso de Navarra. Es la menos recomendable dado que las actuales armas del Heredero no guardan relación directa con Asturias.
– Estudiar las armerías de los últimos titulares que ostentaron dicho título.
– Dar preferencia en las armas del Heredero al blasón de Navarra, como sucede en el escudo pequeño de Carlos I existente en Viana. En principio, como hemos visto, la más adecuada.El escudo de la ciudad de Viana aparece documentado por vez primera en 1291. Se ha expuesto que fue concedido por Juan II de Navarra y Aragón por la defensa de la ciudad frente a Castilla. Este escudo “…trae de oro y cinco barras de gules. Bordura de lo mismo cargada con las cadenas de Navarra”.La primera opción, adoptar el emblema territorial (como hace el Heredero Británico como Duque de Cornualles o de Rothesay) debería descartarse ante la circunstancia de que los responsables del “Premio Príncipe de Viana” han optado por recuperar las armas del célebre Carlos de Viana, el primer príncipe que ostentó el título creado en 1423.

Portrait of Prince Charles of Viana

Prince Charles of Viana

Estas armas figuraron en el pendón de aquel príncipe y una reproducción del mismo es expuesta en la ceremonia de concesión del premio. En esta enseña, figuraban las armas de Carlos de Viana junto a la cinta y el lebrel que también aparecen representados en su retrato más conocido. Conforme a lo expuesto por Faustino Menéndez Pidal, la heráldica de este príncipe consistió en un escudo terciado a la manera aragonesa con las armerías de su padre: 1º partido dimidiado de Aragón; 2º cuartelado de Navarra y Evreux; 3º partido dimidiado del cuartelado en aspa de Aragón, Castilla y León.6 Se debe recordar que algunos autores sustituyen en sus descripciones las armas de Aragón, Castilla y León por la del Reino de Sicilia, esta modificación figura en el escudo del pendón expuesto en la ceremonia del premio.7

 

 El escudo del príncipe Carlos de Viana. Una reproducción del pendón de este Príncipe es utilizada en las ceremonias de entrega del Premio Príncipe de Viana.
Imagen de Wikipedia – La Enciclopedia Libre.

 

Por todo ello la opción de recuperar las armas del príncipe Carlos de Viana tampoco debe descartarse a priori. Frente a ésta, como hemos dicho, la única alternativa es la que da preferencia al blasón navarro en la heráldica propia del heredero. Dado que desde 1869 se ha reservado en las armas nacionales, que son también las del Rey y su Heredero salvo en lo relativo a los adornos exteriores, un cuartel a cada una de las armas de los reinos medievales españoles, no parece conveniente alterar mucho esta composición. De esta forma Navarra pasaría a ocupar el primer cuartel, Aragón el segundo y, para no alejarse mucho de la composición original, en el tercero y cuarto continuarían figurando juntos Castilla y León y manteniendo Granada en la punta.También hay que tener en cuenta el componente dinástico de las armas del príncipe Carlos. Un escudo no puede poseer un componente territorial cuando, antes de producirse la unión dinástica de Navarra con Castilla y Aragón, en él figuraron las armas alusivas a estos reinos junto a otras de procedencia francesa (Evreux).La mejor solución podría consistir en integrar las dos opciones expuestas en una, es decir, añadir al escudo de Carlos de Viana las armas actuales del Príncipe de Asturias, dando preferencia a Navarra. Es preferible, desde mi punto de vista, incorporar estas últimas en un escusón. De esta forma no se alterarían las particiones de las dos armerías y se daría preferencia a las actuales armas personales del Heredero. Esta elección es posible dado que las armas del Príncipe Carlos de Viana no contaron con componente territorial, como sucede con las armas de Asturias.

Podría respetarse el diseño de las cadenas empleado en tiempos del príncipe Carlos e incorporar éste a las cadenas del cuartel navarro de las armas propias del Heredero de la Corona Española situadas, como hemos expuesto, en escusón.

En relación con los adornos exteriores, convendría sustituir la corona abierta, que figura en las armas del príncipe Carlos, por otra cerrada por cuatro diademas, tres a la vista, dado que, además de ser la propia del heredero de la Corona Española, actualmente figura una corona real cerrada en el blasón de Navarra. También sería adecuado que el escudo figurase el collar de la Orden del Toisón de Oro, dado su carácter dinástico.